Muchos de los turistas que visitan la isla deciden conseguir una guía de Ibiza para conocer de antemano los lugares que pueden visitar. La mayoría de destinos turísticos que nos enseñan las guías son playas, calas o discotecas, puesto que la mayor parte del turismo ibicenco se basa en ese tipo de actividades, pero para los interesados en algo más tranquilo o en conocer la historia de la isla se pueden encontrar varios lugares que visitar, sobre todo monumentos. Uno de los lugares más interesantes de la isla se encuentra cerca del pueblo de Sant Antonio, a unos 1,5 km del pueblo, y se trata de la Cova de Santa Agnès, una capilla subterránea que muchos expertos historiadores consideran el edificio cristiano más antiguo de la isla. Su verdadero origen está envuelto en misterio, pero según las historias locales se construyó en el año 1300 de la mano de unos marineros que consiguieron llegar a duras penas al puerto de San Antonio después de prometer que si llegaban con vida a tierra firme entregarían la imagen de Santa Inés que transportaban en el barco. Al conseguir llegar hasta el pueblo los marineros depositaron el busto en la cueva y le confirieron un estado de santuario que se mantiene hasta nuestros días. Para darle un cariz todavía más misterioso, cuenta la leyenda que los sacerdotes de la iglesia del pueblo de San Antonio intentaron llevar el busto varias veces a la propia iglesia del pueblo, pero todas las noches que se lo llevaban este desaparecía misteriosamente y reaparecía en la cueva. Según los historiadores, la cueva ya era utilizada como un lugar sagrado por la fe cristiana durante los siglos III y IV, y que incluso fue utilizada por los árabes después de su conquista de las Islas Baleares. A principios del siglo XIX la cueva dejó de utilizarse como un lugar sagrado, puesto que las sospechas de que la cueva iba a derrumbarse hicieron que los creyentes dejaran de frecuentarla para sus oraciones, y esta terminó cayendo en el olvido. Por suerte, durante el siglo XX la cueva fue descubierta de nuevo (con su pequeña iglesia intacta) y fue restaurada en 1981. Desde entonces todavía se celebran algunas misas dentro de la cueva, concretamente durante algunas de las fiestas locales. Como punto muy interesante para los turistas, que además seguro que encontrarán en su guía de Ibiza, es el restaurante Sa Capella, situado en la ermita de Santa Agnès, muy cerca de la cueva, que fue originalmente construido en el siglo XVIII para ofrecer acogida a los que acudían a las cuevas, y que fue posteriormente reconvertido en un restaurante al ser comprado por un particular.    
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