La ciudad de Ibiza es un destino deseado por miles de turistas que nos visitan cada año. Sin embargo, esta ciudad y su historia no siempre han estado ligadas al turismo, sino a la pesca. Ya desde su fundación por los fenicios, Eivissa ha sido un pueblo de pesca. Gracias a la labor de los arqueólogos, sabemos que tanto fenicios como romanos centraron su actividad principal en la pesca, estableciendo incluso industria conservera en la isla.

En la época medieval fue cuando se comenzó a regular el comercio de productos pesqueros en la isla. Entre otras medidas características de la Ibiza, los propios pescadores o sus familiares eran los encargados de vender sus productos en el mercado de abastos que se localizaba intramuros. De este modo se evitaban intermediarios que pudieran encarecer el producto. Además, el pescado no podía venderse fuera de la ciudad hasta que la demanda urbana estuviera satisfecha.

Los barrios de pescadores en el medievo fueron principalmente los surgidos extramuros, como la Marina o sa Penya. En ellos, era habitual ver a la gente del mar remendando sus redes antes de salir a la pesca.

Otro rasgo muy particular de Ibiza es que en la ciudad nunca ha existido lonja para la subasta del pescado. Era y es en la cofradía la que pesa y apunta el pescado. Aquí es también donde se fija un precio justo para el producto, de modo que el precio apenas fluctúa y permite una pesca más responsable.

En la actualidad existen en Ibiza ciudad dos cofradías con 80 socios en total y 6 embarcaciones de arrastre y 55 de artes menores. Sus capturas se quedan principalmente en los restaurantes, mercados y pescaderías de la isla.

Please follow and like us: