Si bien Ibiza es una isla que atrae anualmente a miles de turistas, aún quedan en sus costas algunas playas y calas apenas explotadas en las que podrás disfrutar al máximo de la naturaleza. Guárdate este listado que te presentamos a continuación para no perderte ninguna de ellas durante tu próxima visita a la isla.

Cala Llentrisca

Situada cerca de Es Cubells (en San José). Una cala virgen de cantos rodados y que apenas cuenta con 100 metros de longitud y 10 metros de anchura. Para acceder a ella hay que coger un pequeño sendero que baja hasta la playa desde la urbanización ‘Los parques’. Los típicos varaderos de las Pitiusas es lo único que encontraréis al llegar a esta calita.

Es Codolar

Es Codolar, en San José, es la playa más extensa de toda Ibiza con unos 3 kilómetros de largo y 30 metros de ancho. Y a pesar de ello, se trata de una de las playas menos frecuentadas por el turismo. Se encuentra en pleno parque Natural de Ses Salines y combina cantos rodados con arena fina dentro del agua. Un fantástico lugar para presencias las puestas de sol.

Es Portitxol

Situada en San Juan, se trata de una de las playas más bonitas que puedes encontrar en la isla. Eso sí, su acceso es complicado y no apto para todos los públicos. Y es que, para llegar a ella, hay que atravesar un sendero bastante escarpado. Sin duda, la tranquilidad que encontrarás a tu llegada, bien merece la pena el esfuerzo.

Es Canaret

En el mismo municipio de San Juan está Es Canaret, otra cala virgen muy poco frecuentada. Para llegar hasta ella debes atravesar una finca privada. Pero no te preocupes, al ser un sendero público, el acceso es libre.

Ses Balandres

Situada en San Antonio, Ses Balandres es la cala de más difícil acceso de todas las mencionadas. De ahí su escaso público. Y es que para llegar a ella tendrás que utilizar una cuerda y descender por una pared casi vertical. Pero, sin duda, merece la pena acercarse hasta ella. Cuenta con uno de los fondos marinos más ricos y bellos de la isla, perfectos para bucear o hacer snorkel.